Milagro

Probablemente ya han escuchado o leído sobre el vuelo Aries 8250 en el aeropuerto de San Andrés en Colombia, que a momentos de iniciado el aterrizaje fué alcanzado por una descarga eléctrica de un temporal, básicamente partiendo la aeronave en tres  piezas y en la carrera por la pista así fué dejando equipaje, pasajeros y partes con el saldo final de una persona muerta y más de 120 lesionados.

Vuelo Aries 8250

Hubo una nota en CNN donde se transcriben las experiencias de algunos de los pasajeros durante esos momentos, una afirmación que me llamó la atención fué la siguiente:

Ramírez, el ingeniero industrial, dijo haber visto relámpagos fuera de su ventanilla mientras el avión se acercaba al aeropuerto. “[Pero]  no sentí ninguna explosión,” dijo a Caracol (Radio Caracol). “Es un milagro de Dios. Gracias a Dios estamos todos vivos”.

Ok señor Ramírez, no todos están vivos. Uno de los pasajeros murió y los 120 contabilizados como lastimados la están pasando mal en menor o mayor grado mientras se recuperan.

¿En qué parte del plan del Divino estaba el partirle la cepa a un avión para que luego le den las gracias los sobrevivientes? ¿Es este uno de esos asuntos en los que uno puede decir con completa serenidad ‘El Señor Actúa en Forma Misteriosa’?

Es aquí donde los argumentos de los credos religiosos (los que sean) se estrellan ante la realidad de la vida. Quizá el sentirse dependientes de un ser supremo para quien cada destino está definido, es la forma de sentirse tranquilo para dormir agusto cada noche, ausentes de toda responsabilidad sobre las consecuencias de nuestras acciones… el plan Divino, el designio, lo que Dios quiera o disponga.

¿Qué piensan los deudos del muerto en el accidente? ¿Gracias a Dios que nada más él murió y ningún otro pasajero sufrió la misma suerte?.

Siendo como son este tipo de cosas, lo más probable es que busquen un desahogo y qué nada mejor que echarle la culpa de lo que nos pasa a los caprichos de un ser invisible y extremadamente poderoso; un ser que en su sabiduría infinita y teniendo quizá millones de cosas en las que ocuparse (administrar el Universo es una tarea de Dioses después de todo), viene a un pequeño planeta en un pequeño sistema solar y de entre los billones de bípedos capaces de razonar (hasta cierto punto) selecciona a unos cuantos volando en un cilindro de aluminio con alas, les manda un rayo con un tino que Zeus envidiaría, mata a uno pero deja vivir a los demás… qué más dá unos cuantos huesos quebrados, al final del día el número de devotos se incrementa en una centenar.

Buen marketing.

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